Aun me sorprende un poco el cinismo. Es como una suerte de sentimiento, pensamiento y acción que subestima por completo al otro, tal vez al sujeto solo no le importa, pero un poco de condescendencia siempre hay. ¿Cuan insignificante tuve que ser como para que ni siquiera supieras un poco de lo que pienso a pesar de que lo digo en voz alta?, ¿hasta donde vas a infravalorar mi sentido común?

Me da risa tu paseo frenético por la rueda de la fortuna, tu ruleta rusa con las emociones de los demás y ese vacio que es como un agujero negro que succiona el alma de la gente. Me fui bastante lejos, o mejor dicho te empujé lejos, para que no me jalaras más a ese abismo que se asomaba en tu alma, ¿se asomaba el abismo? o ¿se asomaba tu alma?

No tengo ningun afán de juzgarte, pero representar tus acciones con metáforas me sirve para comprender un poco más. Al final fui una tonta, eso no se puede dudar, el cariño te nubla el juicio, y no te das cuenta de que el diablo es quien te pide jugar un poco más.

Deja una respuesta