Sigue intentando convencerte a ti misma de que no eres una maldita egocéntrica presuntuosa, una manipuladora empedernida, traidora y envidiosa que solo quiere ser el centro de atención y destruye todo a su paso. Pienso que si vieran como eres realmente nadie estaría cerca de ti. Porque eres una bomba de tiempo que arruina la vida de la gente.
Dedícate a replicarlo todo, como si así fueras a recuperar una felicidad que nunca te ha pertenecido y que, por eso mismo, jamás podrás alcanzar. Lo que no entiendes es que era la mía, y te la compartí porque me hacía feliz estar contigo.
Me robaste, me dijiste que lo que tenía no era suficiente, y después escalaste en una suerte de competencia que se terminó porque te borré de mi vida. Ahora que crees tener todo lo que yo tenía, pensaste que eso querías, pero ya no cuentas con mi cariño…
¿Eres más feliz?
¿O sigues buscando en el pasado aquello que nunca supiste construir por ti misma?
